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lunes, 25 de septiembre de 2017

RAYO DORADO PRIMERA PARTE


EL BODHISATTWA











El Rayo Dorado de Amor y Sabiduría del Universo de Alfa y Omega se canaliza a través de los Amados Helios y Vesta para de allí penetrar al Logos Planetario, el Señor Gautama, y ser proyectado desde su Chakra Corazón para de allí anclarse en el Segundo Departamento de la Jerarquía Espiritual conocido con el nombre del Departamento del Bodhisattwa.

   Actualmente el Bodhisattwa o Cristo de la Tierra es el Amado Señor Koot Hoomi o Kutumi. El nombre Bodhisattwa denota lo que el Rayo Dorado es: Cuerpo de Iluminación. Un Bodhisattwa es aquel que está un grado antes para llegar a ser Buddha. Así tenemos que nuestro amado Señor Kutumi será después que el Señor Maitreya, el futuro Buddha de la Tierra.
  El anterior Bodhisattwa fue el Señor Maitreya. Actualmente es el Buddha de la Tierra, pero encarnará como el Cristo y como Cristo es un hijo Perfecto y trabajará bajo la radiación del Segundo Rayo de Amor y Sabiduría.
     Maitreya quiere decir Ser de Amor. El amado Lord Maitreya vino a la Tierra por intermedio del cuerpo de su discípulo el Maestro Jesús. También a través del Amado Krishna.
    La Llave Tonal del Señor Maitreya es la dulce y suave melodía de la Opereta Musical “Naughty Marietta”, “Oh dulce Misterio de la Vida”, del compositor irlandés, que luego vivió en los Estados Unidos, Víctor Herbert.
     El amor al Señor Maitreya de parte del género humano es la actitud de nobleza espiritual más grande que se pueda rendir a un Ser Ascendido. Lord Maitreya sólo ha tenido una actitud hacia la humanidad: Ser todo Amor Compasivo y Sabiduría Iluminada.


RAYO DORADO - SEGUNDA PARTE





El Rayo Dorado se manifiesta en nuestro sistema 

como: AMOR-SABIDURÍA, IlUMINACION, INTELIGENCIA 

Y CONOCIMIENTO


EL SEÑOR KUTUMI



     Es uno de los Seres de mayor Amor, Humildad y Sabiduría que han vivido en la tierra, hasta tal punto que su evolución le ha permitido llegar a ser BODHISATTWA o Cristo de la Tierra y tener así parte de su Ser dentro de cada uno de nosotros. Esto es, que su Loto Crístico es tan inmenso que cada uno de sus pétalos conforma el Loto Crístico de cada ser humano.
   Vivió durante muchos años en una hermosa casa cerca de un riachuelo en las inmediaciones de Shigatsé, frente a la casa de Lord Morya y el Maestro Djwal Khul. Cerca de su casa estaba una maravillosa cueva especie de museo-archivo-biblioteca que contenía numerosos originales de libros sagrados, el récord discipular de los chelas del Maestro y objetos de valor esotérico.
    La Llave Tonal de Lord Kutumi está dentro de la obra “Cancion de Cachemira” de Finder, obra que dibuja los hermosos parajes de Kashmir. La Llave Tonal de su Centro de Sabiduría y Entrenamiento se encuentra en el GUIGUE del famoso “Canon” de Pachebel.


RAYO DORADO INTRODUCCION




  


El Rayo Dorado es el Sonido Creador que interpenetra todo el Universo Manifiesto y lo preserva en manifestación.
     Sostiene la Manifestación del Universo alejándola a igual distancia de lo inmanifiesto, de la desintegración.
    El Rayo Dorado es la Palabra, el Verbo que es uno con Dios y al cual se refirió Juan el Amado.
   El Rayo Dorado es el hijo primogénito de la Creación. Es el “OM” de los Orientalistas y el “YO SOY” de los Occidentales.
     El Rayo Dorado es y emana del Señor del Amor y Sabiduría Absoluta que vive en el Gran Sol Espiritual Central como El Gran Rayo Preservador.
     El Señor Supremo Cósmico del Amor y la Sabiduría es VISHNU, El Gran Preservador.
    El Rayo Dorado como Amor y Sabiduría sostiene la actividad inteligente y cohesionante que permite que el Universo, en todos sus planos de manifestación, reinos, y elementos se sostenga para que las Mónadas tengan el Campo de Evolución del “YO SOY”.
  El Rayo Dorado o Segundo Rayo se ancla en cada segundo de los aspectos del Cosmos. Así tenemos que el Segundo Rayo está presente en cada hijo y en cada Cristo del Universo.
    Estamos en el Universo de VISHNU, el Ser Cósmico de Segundo Rayo, por lo tanto vivimos bajo la égida cósmica del Rayo de Amor Sabiduría Dorado.
  El Rayo Dorado analiza para la tierra y todo el Cosmos las funciones inteligentes de todas las Leyes.





domingo, 24 de septiembre de 2017

DECRETO PARA LA RIQUEZA Y ABUNDANCIA



Yo moro en medio de la infinita riqueza. La abundancia de Dios es mi fuente inagotable.
El Río de la Vida nunca deja de fluir. Fluye a través de mí en lujosa expresión.

Buenas riquezas vienen a mí, a través de vías inesperadas, Confío en que la riqueza, y abundancia infinita entran en mi vida para instalarse.
Ahora abro mi mente para recibir mi bien. Nada es demasiado bueno para ser verdad. Nada es demasiado maravilloso para que suceda. Con Dios como mi Fuente, nada me asombra.
Gracias padre que siempre me oyes!


sábado, 23 de septiembre de 2017

LA LEY DEL DESAPEGO




Esta ley dice que para adquirir cualquier cosa en el universo físico, debemos renunciar a nuestro apego a ella. Esto no significa que renunciemos a la intención de cumplir nuestro deseo. No renunciamos a la intención ni al deseo; renunciamos al interés por el resultado.
Es grande el poder que se deriva de esto. Tan pronto como renunciamos al interés por el resultado, combinando al mismo tiempo la intención concentrada y el desapego, conseguimos lo que deseamos. Podemos conseguir cualquier cosa que deseemos a través del desapego, porque éste se basa en la confianza incuestionable en el poder del verdadero yo. El apego, en cambio, se basa en el temor y en la inseguridad y la necesidad de sentir seguridad emana del desconocimiento del verdadero yo.
La fuente de la abundancia, de la riqueza o de cualquier cosa en el mundo físico es el yo; es la conciencia que sabe cómo satisfacer cada necesidad. Todo lo demás es un símbolo. Los símbolos son transitorios; llegan y se van. Perseguir símbolos es como contentarse con el mapa en lugar del territorio. Es algo que produce ansiedad y acaba por hacernos sentir vacíos y huecos por dentro, porque cambiamos el yo por los símbolos del yo.
El apego es producto de la conciencia de la pobreza, porque se interesa siempre por los símbolos. El desapego es sinónimo de la conciencia de la riqueza, porque con él viene la libertad para crear. Sólo a partir de un compromiso desprendido, podemos tener alegría y felicidad.
Entonces, los símbolos de la riqueza aparecen espontáneamente y sin esfuerzo. Sin desapego somos prisioneros del desamparo, la desesperanza, las necesidades mundanas, los intereses triviales, la desesperación silenciosa y la gravedad, características distintivas de una existencia mediocre y una conciencia de la pobreza.
La verdadera conciencia de la riqueza es la capacidad de tener todo lo que deseamos, cada vez que lo deseamos, y con un mínimo de esfuerzo. Para afianzarnos en esta experiencia es necesario afianzarnos en la sabiduría de la incertidumbre. En la incertidumbre encontraremos la libertad para crear cualquier cosa que deseemos.
La gente busca constantemente seguridad, pero con el tiempo descubriremos que esa búsqueda es en realidad algo muy efímero. Hasta el apego al dinero es una señal de inseguridad.
Quienes buscan la seguridad la persiguen durante toda la vida sin encontrarla jamás. La seguridad es evasiva y efímera porque no puede depender exclusivamente del dinero. El apego al dinero siempre creará inseguridad, no importa cuánto dinero se tenga en el banco. De hecho, algunas de las personas que más dinero tienen son las más inseguras.
La búsqueda de la seguridad es una ilusión. Según las antiguas tradiciones de sabiduría, la solución de todo este dilema reside en la sabiduría de la inseguridad o la sabiduría de la incertidumbre. Esto significa que la búsqueda de seguridad y de certeza es en realidad un apego a lo conocido. ¿Y qué es lo conocido? Lo conocido es el pasado. Lo conocido no es otra cosa que la prisión del condicionamiento anterior. Allí no hay evolución, absolutamente ninguna evolución. Y cuando no hay evolución, sobrevienen el estancamiento, el desorden, el caos y la decadencia.
La incertidumbre, por otra parte, es el suelo fértil de la creatividad pura y de la libertad. La incertidumbre es penetrar en lo desconocido en cada momento de nuestra existencia. Lo desconocido es el campo de todas las posibilidades, siempre fresco, siempre nuevo, siempre abierto a la creación de nuevas manifestaciones. Sin la incertidumbre y sin lo desconocido, la vida es sólo una vil repetición de recuerdos gastados. Nos convertimos en víctimas del pasado, y nuestro torturador de hoy es el yo que ha quedado de ayer.
Renunciemos a nuestro apego a lo conocido y adentrémonos en lo desconocido, así entraremos en el campo de todas las posibilidades. La sabiduría de la incertidumbre jugará un importante papel en nuestro deseo de entrar en lo desconocido. Esto significa que en cada momento de nuestra vida habrá emoción, aventura, misterio; que experimentaremos la alegría de vivir: la magia, la celebración, el júbilo y el regocijo de nuestro propio espíritu.
Cada día podemos buscar la emoción de lo que puede ocurrir en el campo de todas las posibilidades. Si nos sentimos inseguros, estamos en el camino correcto, no nos demos por vencidos. En realidad no necesitamos tener una idea rígida y completa de lo que haremos la semana próxima o el año próximo, porque si tenemos una idea clara de lo que ha de suceder y nos aferramos rígidamente a ella, dejaremos por fuera un enorme abanico de posibilidades.
Una de las características del campo de todas las posibilidades es la correlación infinita. Este campo puede orquestar una infinidad de sucesos espacio-temporales con el fin de producir el resultado esperado. Pero cuando hay apego, la intención queda atrapada en una forma de pensar rígida y se pierden la fluidez, la creatividad y la espontaneidad inherentes al campo de todas las posibilidades. Cuando nos apegamos a algo, congelamos nuestro deseo, lo alejamos de esa fluidez y esa flexibilidad infinitas y lo encerramos dentro de un rígido marco que obstaculiza el proceso total de la creación.
Esta ley no obstaculiza la fijación de metas. Siempre tenemos la intención de avanzar en una determinada dirección, siempre tenemos una meta. Sin embargo, entre el punto A y el punto B hay un número infinito de posibilidades, y si la incertidumbre está presente, podremos cambiar de dirección en cualquier momento si encontramos un ideal superior o algo más emocionante. Al mismo tiempo, será menos probable que forcemos las soluciones de los problemas, lo cual hará posible que nos mantengamos atentos a las oportunidades.
La ley del desapego acelera el proceso total de la evolución. Cuando entendemos esta ley, no nos sentimos obligados a forzar las soluciones de los problemas. Cuando forzamos las soluciones, solamente creamos nuevos problemas. Pero si fijamos nuestra atención en la incertidumbre y la observamos mientras esperamos ansiosamente a que la solución surja de entre el caos y la confusión, entonces surgirá algo fabuloso y emocionante.
Cuando este estado de vigilancia, nuestra preparación en el presente, en el campo de la incertidumbre, se suma a nuestra meta y a nuestra intención, nos permite aprovechar la oportunidad. ¿Qué es la oportunidad? Es lo que está contenido en cada problema de la vida. Cada problema que se nos presenta en la vida es la semilla de una oportunidad para algún gran beneficio. Una vez que tengamos esta percepción, nos abriremos a toda una gama de posibilidades, lo cual mantendrá vivos el misterio, el asombro, la emoción y la aventura.
Podremos ver cada problema de la vida como la oportunidad de algún gran beneficio. Habiéndonos afianzado en la sabiduría de la incertidumbre, podremos permanecer alerta a las oportunidades. Y, cuando nuestro estado de preparación se encuentre con la oportunidad, la solución aparecerá espontáneamente.
Lo que resulta de esto es lo que denominamos comúnmente «buena suerte». La buena suerte no es otra cosa que la unión del estado de preparación con la oportunidad. Cuando los dos se mezclan con una vigilancia atenta del caos, surge una solución que trae beneficio y evolución para nosotros y para todos los que nos rodean. Ésta es la receta perfecta para el éxito, y se basa en la ley del desapego.
Deepak Chopra

YO SOY. YO QUIERO. YO PUEDO. AMATE A TI MISMO

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